jueves, 2 de julio de 2026
Jueves de la XIII Semana del Tiempo Ordinario
Santo del día: San Bernardino Realino
Evangelio
Mt 9, 1-8En aquel tiempo, Jesús subió a la barca, atravesó el lago y llegó a su ciudad. Le presentaron entonces a un paralítico tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: "Ánimo, hijo, tus pecados quedan perdonados". Al oír esto, algunos escribas empezaron a decirse a sí mismos: "Este hombre blasfema". Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil, decir: 'Tus pecados quedan perdonados', o decir: 'Levántate y anda'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados —dice al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.
Reflexión
Jesús ve la fe de los que llevan al paralítico y también la fe del propio enfermo. Perdonar los pecados es más difícil que curar el cuerpo, porque exige creer en el amor infinito de Dios. Pedimos hoy la gracia de acercar a otros al Señor, aunque nos cueste; y de reconocer que el mayor milagro es el perdón que Dios nos ofrece cada día.
San Bernardino Realino
Patrono de la ciudad de Lecce y de los profesores.
Jesuita italiano del siglo XVI. Predicador incansable en el sur de Italia, se destacó por su humildad y por su enorme caridad con los pobres y los enfermos. Fundó escuelas y organizó socorros durante epidemias. Se le atribuyen numerosos milagros después de su muerte.
Primera Lectura
Am 7, 10-17En aquellos días, Amasías, sacerdote de Betel, mandó decir a Jeroboán, rey de Israel: "Amós conspira contra ti en medio de la casa de Israel; el país no puede soportar sus palabras". Y le dijo a Amós: "Vidente, márchate y refúgiate en Judá; allí ganarás el pan profetizando. Pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque este es el santuario del rey y templo del reino". Amós le respondió a Amasías: "No soy profeta ni hijo de profeta, sino un pastor de ovejas y un cultivador de higos. El Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: 'Ve a profetizar a mi pueblo Israel'. Ahora, pues, escucha lo que dice el Señor".
Salmo Responsorial
Sal 18Los mandatos del Señor son verdaderos y enteramente justos.